chiconerd

chiconerd Cuenta Verificada en Tecno & Gaming 03 de Noviembre de 2017

Snoop Consulting celebró una nueva edición del ciclo Memorias del Futuro

Música, ilusionismo, chistes de programación y poco de stand up para un evento como pocos.


Una hora antes del comienzo ya se puede disfrutar de un ambiente cálido y acojedor, de la mano de un excelso pianista que juguetea en su imponente Kawai sacando sonrisas y lágrimas por igual. El mago, aún en su ropa de día, deja escapar alguna pista de lo que se podrá ver en escena; mientras un par de técnicos van de acá para allá intentando descifrar si hará falta o no un micrófono. Una cámara lateral apunta al paño rojo donde el mago desplegará sus trucos, y la imagen por ahora estática aparece en una pantalla frente a los espectadores. Nadie puede quedarse afuera. Una vez comprobado que está todo en posición, el ilusionista se retira para realizar su ritual de inspiración y conectarse con su parte mística. Y de paso cambiarse a una vestimenta acaso mas atinada.

Afuera los minutos pasan y  los invitados empiezan a copar el hall del subsuelo del Hotel Intersur en el barrio de Recoleta. Manos se estrechan, risas se oyen sobre la multitud, y algún vaso cae. Mención especial a la limonada, nota de frescura tan necesaria en un jueves húmedo. El murmullo empieza a escucharse, mientras parte de los organizadores pasan con cartas francesas para firmar. “!Queremos ver al mago!”. Pero como bien saben los que saben, lo bueno se hace esperar. Por eso pasan algunos minutos más hasta que, en un momento, se abren las puertas del salón y se invita cordialmente al público; que se arremolina alrededor. La cordialidad se entremezcla con el deseo y se suceden un par de superposiciones: “Disculpame, pasa vos” y está todo más que bien. El salón, ni muy grande ni muy chico, luce exactamente como un escenario tiene que lucir. La alfombra, las sillas de madera, las luces rojas. El piano, el pianista. La meza, el paño, las cartas. 

Luego de unos minutos, hace su aparición el mago, ahora sí, vestido de mago. Sonríe de oreja a oreja, saluda y se sienta. El pianista toca suvamente un DO. La magia está en el aire.

“Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia” dice, citando a Arthur Clarke, el ilusionista. Y así realiza su primer truco, y el segundo, y el tercero. Como en todo gran show, el público también es protagonista, a veces desde sus butacas y a veces desde el mismísimo escenario. El asombro es suyo, el control es del mago. Aunque, como dice el dicho, errar es humano: algún truco no termina de salir a la primera. El protagonista lo confiesa y ríe, todos ríen. Lo repite. Lo logra. Aplausos.

Truco tras truco, el juego con el piano es un show en sí mismo. Por momentos acompaña, por otros interpela, la simbiosis es total. Y en ese recorrido, el oido atento detecta un Beattle, un Charly, Soundgarden, ¿Queen?. El tiempo parece estar detenido, pueden haber pasado diez minutos o dos horas, realmente no importa. Pero como canta Vox Dei, todo concluye al fin. Entonces, de la mano del Génesis, el show termina. El sudor brilla en el rostro sonriente de Gustavo Guaragna, CEO de Snoop, desarrollador, y mago. Al menos por esta noche. 

El público aplaude, el equipo por fín relaja y se permite disfrutar del momento. Una nueva edición de Memorias del Futuro, un nuevo éxito. Si logran trasladar la pasión, la dedicación y el talento demostrados esta noche, se augura un prolífico futuro para Snoop Consulting.

¡COMENZÁ A ESCRIBIR AHORA!

Todos pueden formar parte de Verum. Creá tu cuenta y comenzá a compartir tus opiniones.

Comenzar
ARTÍCULOS RELACIONADOS
COMENTAR
  • No hay comentarios aún...